16.1.11

Señorita ave.


Jamás pense mirarte con el torso desnudo.

Tus miradas vaporosas, tus caminatas siempre decorosas.

Jamás pensé tus labios mirar.

Los recuerdos que llaman a mis lagrimas secar,

tus palabras que decían al amor .

No creas de nadie aquella frase que tanto de mi conoces,

es tan mía como tus ojos de miel, como tus sonrisas de atardecer.

No mires a nadie mas que no sea mi alma llamandote al perdon.

No lo hagas… no lo hagas por favor.

Tanto fuimos, si tu quieres yo por ti vivo.

Regresemos al camino donde tu veías por mi

y yo moría por ti.

Yo, sentada, viendo al sol, recuerdo tus palabras durante el amor.

Serémos infinitos, seras para mi vida el amor,

una señorita ave de ti soy.

9.1.11

Tus ojos como la nada.



Regresamos a un año nuevo.
Esta noche empezare mi viaje,
guardare mi ropa y el dolor que me estorba.

Regresare al nuevo desplante.
Mira el camino que tan largo es,
olvida aquella vista y comienza a correr.

En una habitación sola lejos del sol.
me encuentro con una pequeña sombra rota y sin perdón.
Somos dos temiéndole al dolor.

Es un viejo comienzo,
aquel al que ya te habías acostumbrado,
aquel al que no le esperas y lo llevas al rechazo.

Todo es igual, los arboles son viejos,
las palabras son las mismas, habrá lágrimas de aquí
hasta que acabe tu vida.

Estoy parada, el viento sopla,
no encuentro ningún aroma.
Entonces no veo nada, no hay camino, no hay morada.
Toma la miel, es buena cuando no encuentras a quien esconder.
Las estrellas hoy brillan por ti, llaman a tu amor
llaman exclamando perdón.

Aquello que guardaste lo olvidaste en un mal momento,
sabes que regresará, solo que esperas que sea hasta que la deje de amar.