11.10.12
Me canso de cantar las mismas tristezas y de intentar ser la única mujer en quien te fijes.
4.10.12
César, 2010.
Nunca espero de los días o las horas, mucho menos de las personas. Espero a la muerte, la espero a cada momento. Siento deseo por ella, quiero verla delgada y obsena. Quiero romperle los huesos, quiero llorar en su hombro. Te odio... Regresa.
2.10.12
De una piedra y un amor.
Ahora soy paciente, espero las madrugadas que me prometiste y siendo las 12:36 me siento tranquila.
Se me fue de la cabeza lo exterior mejor que lo interior. Qué náuseas me da decir estas dos últimas frases, me siento bien... me siento mal contigo. ¿Qué esperar de algo que dejó de ser esperado?
No tan real por que me da miedo, no tan especial por que te da miedo, no tan nuestro ni de ellos, mucho menos de él. Sé algo conmigo, sé mío.
Déjame atrás, vete, no quiero verte mas.
¿Entiendes? ....Yo tampoco.
Hay momentos, ligeros e insensibles, en los que ya no quiero quererte, segundos, cosas que sólo las estrellas fugaces entienden. Me quiero para ti.
Ni siquiera tienes que mover un dedo, el espacio y el tiempo me arrojan a tus manos como olas enojadas, enfadadas, desesperadas, llenas de rabia, y yo me ahogo y tú eres piedras; piedras que me golpean y me matan.
Déjame limpiar mi sangre de tus líneas. Desde aquí veo a un hombre, ¿porqué llama mi nombre?
Vino a adornar mi cabello con perlas robadas. Dijo que me amaba. Era la noche más fría y en sus manos tomó agua que convirtió en sal, la virtio en mi corazón rasgado, la sangre brotó y mi piel se quemó.
Era para curarme el desamor, dijo, era para amarme mas. La realidad es que era para que no me pudiera soltar jamás. Mi herida en el corazón, en el cuerpo y la razón eran por amor y no deseaba ser curada por nadie, quería ir a mi piedra a lavarme el cuerpo. Quería ser feliz.
Cuenta la leyenda que si algún día la mujer de la piedra se cubre de agua ésta dejaría su estado de roca.
Se me fue de la cabeza lo exterior mejor que lo interior. Qué náuseas me da decir estas dos últimas frases, me siento bien... me siento mal contigo. ¿Qué esperar de algo que dejó de ser esperado?
No tan real por que me da miedo, no tan especial por que te da miedo, no tan nuestro ni de ellos, mucho menos de él. Sé algo conmigo, sé mío.
Déjame atrás, vete, no quiero verte mas.
¿Entiendes? ....Yo tampoco.
Hay momentos, ligeros e insensibles, en los que ya no quiero quererte, segundos, cosas que sólo las estrellas fugaces entienden. Me quiero para ti.
Ni siquiera tienes que mover un dedo, el espacio y el tiempo me arrojan a tus manos como olas enojadas, enfadadas, desesperadas, llenas de rabia, y yo me ahogo y tú eres piedras; piedras que me golpean y me matan.
Déjame limpiar mi sangre de tus líneas. Desde aquí veo a un hombre, ¿porqué llama mi nombre?
Vino a adornar mi cabello con perlas robadas. Dijo que me amaba. Era la noche más fría y en sus manos tomó agua que convirtió en sal, la virtio en mi corazón rasgado, la sangre brotó y mi piel se quemó.
Era para curarme el desamor, dijo, era para amarme mas. La realidad es que era para que no me pudiera soltar jamás. Mi herida en el corazón, en el cuerpo y la razón eran por amor y no deseaba ser curada por nadie, quería ir a mi piedra a lavarme el cuerpo. Quería ser feliz.
Cuenta la leyenda que si algún día la mujer de la piedra se cubre de agua ésta dejaría su estado de roca.
Can´t see it, but can feel it. I may be the way I am, that's not the point.... so what is it? Kind of confusing, kind of confuser, kind of confused.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)