Como si estuviese atrapada.
La jaula se pinta de oro,
justo como tus ojos.
Como si me tuvieses perdida.
Donde no hay salida,
no la busco, mi vida.
Tu caminar pausado,
tus cabellos enmarañados,
tus labios mi nombre pronunciando.
Eres todos mis temores encontrados.
Mi piel es morena,
mis manos están rasgadas
y mis piernas sangradas.
Es la desnudes de siempre
y que vuelas y no me encuentras.
Aquí sostuve el aliento,
es tan de noche y sin ruido he muerto.
Mis manos cubriendo tan duraznos pechos,
mi corazón se guarda llorando entre ellos.
¡Pero tú! Tu gritas. Me matas.
Cierras los ojos intentando mi lengua besar.
Cuan lejos llegue,
cuan fuerte mi mente,
tus ojos estarán.
Entonces olvido si corro,
olvido si se olvidar.
Es de noche,
mis pechos durazno comienzan a cantar.
Hay silencio,
me escondo y temo.
Tus ojos de oro me han venido a buscar.
Tan fuerte grité
pero tu boca me hizo callar.
En tu jaula de oro me has vuelto a encerrar.
25.4.11
22.4.11
END Parte 1.
Vague por el país. Las buenas personas nunca fueron olvidadas. Después de muchos años envejecí y mis cabellos se tornaron blancos, como las nieves que nunca pude ver. Escuche muchas mentiras, escuche falsedades también, pero entre mas vivía más me daba cuenta que aquellas no existían, eran mentiras.
Lo que no sucede se sueña de noche.
Le sucede a uno si no le sucede a otro, mañana si no hoy o dentro de un siglo.
Muchas veces escuche cosas de las que dijo. "Bueno, eso es algo que no puede suceder. Pero antes de que hubiese pasado un año, resultaba que había ocurrido en alguna parte" ...
Lo que no sucede se sueña de noche.
Le sucede a uno si no le sucede a otro, mañana si no hoy o dentro de un siglo.
Muchas veces escuche cosas de las que dijo. "Bueno, eso es algo que no puede suceder. Pero antes de que hubiese pasado un año, resultaba que había ocurrido en alguna parte" ...
Hasta la mañana que siga.

Mi sueño se fue, no te sorprendas.
Sólo pienso en ti.
Lo que lees, amor,
son palabras acomodadas
para que mi torpeza suene mejor.
Escribo cada palabra que lees,
todo lo hago pensando en tus ojos miel.
Como lo real que eres,
como lo surrealista que somos.
Se lo que somos,
tomaré el atrevimiento de caer en el amor.
Confieso que lloro en la oscuridad,
has de saber que canción he de escuchar.
Tus penas curare, mías las haré,
descansarán en mis brazos.
Yo he de besar tus labios.
Tu tan quieto, tan sociego
y yo que vuelo y vuelo.
Donde la noche cae y la lluvia moja,
donde mis sueños son tuyos y mis palabras acaricias.
Fuiste lo que quise, eres lo que soy.
Dormiré, amor.
Con los ojos cerrados te encuentro
pero tan largo es el sueño que me miras
y corres deprisa hasta la mañana que siga.
Tu, yo, nosotros, ellos, fuimos, somos, seremos.
Déjame tus ojos mirar.
Tu mejilla he de besar.
Guardemos el secreto,
no me encuentres, no lo intentes mas.
Como si fueses lluvia,
tan grande y tan clara.
Te llamo mi cura.
La madrugada tan larga
y mis ojos que no te ven.
Como si fuese una llama,
como si fuesen cien.
Mis palabras no son.
Viven y crecen,
no guardan, no aman.
Pero yo, amor, tengo lagrimas, tengo ganas.
Entonces sangro.
Con mis labios te encuentro y te beso.
De rojo les pinte, pensé en ti
y comencé a llorar.
Volví y te bese de nuevo,
sin lagrimas, con llamas, con tu boca.
Será las historia que guardaré.
Recuérdate como el hombre fue fuiste ayer,
entre mis brazos, entre vaporosas manos.
Cuando lo hagas, mira tu ventana,
no estaré ahí.
No estaré en tu cama,
no estaré en tu almohada.
No me encontrarás, no lo intentes jamás.
Cuando la noche suceda regresaré a tus ojos,
seré de aquel rojo, podrás rodearme,
no podrás tocarme.
Es madrugada, escribiendo me encuentro.
Cierra los ojos, escucha mi canción.
Estoy sentada en tu sillón, estoy besando tu corazón.
Entonces podrás tocarme, podrás volar y encontrarme.
Tu mejilla he de besar.
Guardemos el secreto,
no me encuentres, no lo intentes mas.
Como si fueses lluvia,
tan grande y tan clara.
Te llamo mi cura.
La madrugada tan larga
y mis ojos que no te ven.
Como si fuese una llama,
como si fuesen cien.
Mis palabras no son.
Viven y crecen,
no guardan, no aman.
Pero yo, amor, tengo lagrimas, tengo ganas.
Entonces sangro.
Con mis labios te encuentro y te beso.
De rojo les pinte, pensé en ti
y comencé a llorar.
Volví y te bese de nuevo,
sin lagrimas, con llamas, con tu boca.
Será las historia que guardaré.
Recuérdate como el hombre fue fuiste ayer,
entre mis brazos, entre vaporosas manos.
Cuando lo hagas, mira tu ventana,
no estaré ahí.
No estaré en tu cama,
no estaré en tu almohada.
No me encontrarás, no lo intentes jamás.
Cuando la noche suceda regresaré a tus ojos,
seré de aquel rojo, podrás rodearme,
no podrás tocarme.
Es madrugada, escribiendo me encuentro.
Cierra los ojos, escucha mi canción.
Estoy sentada en tu sillón, estoy besando tu corazón.
Entonces podrás tocarme, podrás volar y encontrarme.
Dejame tus ojos mirar.
Tu mejilla he de besar.
Guardemos el secreto,
no me encuentres, no lo intentes mas.
Como si fueses lluvia,
tan grande y tan clara.
Te llamo mi cura.
La madrugada tan larga
y mis ojos que no te ven.
Como si fuese una llama,
como si fuesen cien.
Mis palabras no son.
Viven y crecen,
no guardan, no aman.
Pero yo, amor, tengo lagrimas, tengo ganas.
Tu mejilla he de besar.
Guardemos el secreto,
no me encuentres, no lo intentes mas.
Como si fueses lluvia,
tan grande y tan clara.
Te llamo mi cura.
La madrugada tan larga
y mis ojos que no te ven.
Como si fuese una llama,
como si fuesen cien.
Mis palabras no son.
Viven y crecen,
no guardan, no aman.
Pero yo, amor, tengo lagrimas, tengo ganas.
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