Como si estuviese atrapada.
La jaula se pinta de oro,
justo como tus ojos.
Como si me tuvieses perdida.
Donde no hay salida,
no la busco, mi vida.
Tu caminar pausado,
tus cabellos enmarañados,
tus labios mi nombre pronunciando.
Eres todos mis temores encontrados.
Mi piel es morena,
mis manos están rasgadas
y mis piernas sangradas.
Es la desnudes de siempre
y que vuelas y no me encuentras.
Aquí sostuve el aliento,
es tan de noche y sin ruido he muerto.
Mis manos cubriendo tan duraznos pechos,
mi corazón se guarda llorando entre ellos.
¡Pero tú! Tu gritas. Me matas.
Cierras los ojos intentando mi lengua besar.
Cuan lejos llegue,
cuan fuerte mi mente,
tus ojos estarán.
Entonces olvido si corro,
olvido si se olvidar.
Es de noche,
mis pechos durazno comienzan a cantar.
Hay silencio,
me escondo y temo.
Tus ojos de oro me han venido a buscar.
Tan fuerte grité
pero tu boca me hizo callar.
En tu jaula de oro me has vuelto a encerrar.
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