22.4.11

Tu, yo, nosotros, ellos, fuimos, somos, seremos.

Déjame tus ojos mirar.
Tu mejilla he de besar.
Guardemos el secreto,
no me encuentres, no lo intentes mas.

Como si fueses lluvia,
tan grande y tan clara.
Te llamo mi cura.

La madrugada tan larga
y mis ojos que no te ven.
Como si fuese una llama,
como si fuesen cien.

Mis palabras no son.
Viven y crecen,
no guardan, no aman.
Pero yo, amor, tengo lagrimas, tengo ganas.

Entonces sangro.
Con mis labios te encuentro y te beso.
De rojo les pinte, pensé en ti
y comencé a llorar.

Volví y te bese de nuevo,
sin lagrimas, con llamas, con tu boca.

Será las historia que guardaré.
Recuérdate como el hombre fue fuiste ayer,
entre mis brazos, entre vaporosas manos.

Cuando lo hagas, mira tu ventana,
no estaré ahí.
No estaré en tu cama,
no estaré en tu almohada.

No me encontrarás, no lo intentes jamás.
Cuando la noche suceda regresaré a tus ojos,
seré de aquel rojo, podrás rodearme,
no podrás tocarme.

Es madrugada, escribiendo me encuentro.
Cierra los ojos, escucha mi canción.
Estoy sentada en tu sillón, estoy besando tu corazón.
Entonces podrás tocarme, podrás volar y encontrarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario