Te lo diré.
Pero simplemente te besare.
Yo tengo tu corazón,
guardado, lleno de hambre,
eufórico de ti.
No volare lejos,
aunque tu sabes cuanto lo deseo.
No veré la lluvia,
aunque es por lo que mi vida aun perdura.
No respirare, no sentiré.
Estaré aquí a tu grito.
Estaré aquí por ti.
Para mirarte,
para escucharte.
Sentada en la alfombra
donde tu aroma perdura
y la noche es visible al resplandor,
lo único que puedo sentir,
es este agonizante ardor.
Me canse de sentirla
En cada palabra,
en cada mirada...
Esto es para ti
aunque tu no estés.
Esto es para ti
aunque no sientas mi mirada ensordecerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario