6.12.10

Era una noche de diciembre, una a la que comenzaba a acostumbrarse una mujer dentro del invierno, una mujer en cuerpo con alas de fénix, cabellos dorados y labios cremosos.

Sentada sobre una hoja, frente a montes anteriormente color vino, comenzó a llorar.
Despues de la lagrima 100 una ráfaga de viento comenzó a soplar adentrándose finamente entre cada espacio del espumoso follaje de los arboles.

Era el llamado a su nueva vida...

2 comentarios:

  1. Seria bueno, tal vez mas que eso, que cada cien lagrimas tuviéramos un llamado para una nueva vida.

    Por cierto, siento lo de tu examen de biología.

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  2. Acabo de verlo y ya tiene como un anio jeje :)

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