4.2.12
Parte 1: "No tan nuestro".
Era de noche y tanta lluvia caía. Era la carretera y yo me encontraba perdida.
Entonces caminar era tortura... ¡que va!.
Era de noche y llovía.
Cada gota caía, mi cabeza tan envuelta de gotas se encontraba para después notarles
caer por mi frente y encontrarse besando mis labios tan tuyos.
Con el viento propio y mis recuerdos a soltura
no habría de encontrar diferencia entre mis lágrimas y la lluvia.
Pero que va, amor, si ahora te encuentras tomando tan placido rostro.
Esta noche, habré de callar lo propio
y gritarte al odio lo que habrás de haber sabido ya
pero ocultado en tu más allá.
No puedo, no puedo, no puedo.
Quiero besarte y hablarte.
Tu, aquí. Yo, no se donde.
Cada amanecer, después de trágicas noches de amor desperdiciado
te escribo empezando a crear una ilución con esta morada ajena.
Para poder entenderme tendrás que leer entre estas líneas indiscretas,
besarás mi recuerdo y olvidarás tus dolores.
¿Y si te pidiera que lloraras por mi?
¿Y si matara cuan incómoda situación?
No, no habré de hacerlo.
Mis ojos observan lo que el corazón toma por rehén.
Es tarde, lo entiendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario