29.6.14

My darling.

Ya se, el mismo nombre. Tengo la fortuna de tener dos para mí. Pero esto no es para tí, él.
Esto es para Roberto.
Hablas grave y tienes mejor estética que la mía. Nos gusta el mismo género y apuesto andarías mucho mejor en tacones que yo. Puedo insultarte y que tú me rebajes a lo peor. No me importa, por que eres mi pieda preciosa.

Llevo muchas palabras dedicadas a muchos otros hombres que se quedan y se van. Egoísta. ¿Cómo puedes quererme tanto después de tal trivialidad? Y cada que te veo se me ilumina la sonrisa, me conoces desde que tenía las manos más lisas.

Todo esto rima por que quiero que vivas conmigo, que leeas mis tintas, que escuches mi risa.

Tengo las mismas ganas de destruirme, nunca encuentro la sintonía; y no me importa nada, ni mis lágrimas ni mi día. Solo quiero que esto que leas sea el mejor halago de tu vida.
Pero yo siempre me voy, me quito de tus oidos y me escondo en el olvido. Es que juego a regañarme, me deshago para poder volver. Solo que hoy algo cambió.

Estaba sentada leyendo cosas agetreadas y derrepente me fuí a donde tú reías conmigo. En ese minuto eterno tuve la revelación que siempre esperé: Tengo al único y mejor amigo que jamás podré poseer. Eres tú y aquí estás. Te conozco tan bien, me conoces tan bien.

No te vayas, no te vayas.
Vamos a jugar al eco.
Se que me iré de nuevo en algún momento, pero para ti siempre regreso.
Para ti el mejor amor que tengo.
Para ti el peor dolor que guardo.
Para ti mi amistad y mi lealtad.
No dudo ni un poco.

Te voy a querer hasta que se me acabe la sangre.
Mis gracias infinitas para el hombre y su felicidad.
No sabes cuánto mereces. Ni dios te lo podría obsequiar.

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